Preparados Para Revista
En una de las páginas de este número, oculta entre otras muchas noticias, aparece una que tiene todo el rango de noticia de cabecera, digna de figurar con grandes titulares en primera página. Nos referimos al compromiso adquirido por la Sociedad Española de Cerámica de celebrar en España el XI Congreso Internacional de Cerámica, durante el año 1968.
Aquellos de nuestros lectores que han asistido a las versiones anteriores de estos Congresos Internacionales de Cerámica comprenderán, sin duda, la magnitud de nuestro compromiso y la mezcla de emociones que inevitablemente embargan nuestro ánimo ante tal perspectiva.
La undécima versión del Congreso significa que cuando los ceramistas de Europa y de otros continentes vengan a nuestro país, estarán ya curtidos por muchos vientos, y tendrán la experiencia gratísima de haber disfrutado de la hospitalidad de diez países diferentes.
Nuestros colegas de todas las latitudes se reunirán en Estocolmo en el pró-ximo verano, y cuando, después de recorrer las tierras suecas y finlandesas, se digan adiós, las cordiales frases de despedida terminarán con una cita en España, ¡Hasta pronto, hasta España!
La asistencia a estos Congresos ha ido aumentando de año en año, y cree-mos no equivocarnos demasiado al esperar que la versión española estará incluso más concurrida.
Aunque son ya muchísimos los colegas extranjeros que conocen España, por razones de sus viajes privados o profesionales, la idea de un gran Congreso Cerámico, en un marco totalmente español, con visitas a nuestras instalaciones, tiene para ellos un gran atractivo.
La colaboración y los contactos con personas y empresas de otros países que, de año en año vienen incrementándose, hallarán en este Congreso un amplio cauce. Hasta ahora los contactos entre nuestro mundo cerámico y el exterior se han verificado a escala de personas, de empresas, e incluso de organizaciones profe-sionales de alguna rama determinada, pero nunca a escala de toda la industria cerámica española.
El Congreso Internacional nos va a brindar la oportunidad—repetible sola-mente cada veinte o treinta años—de hacer acto de presencia colectiva en el mundo cerámico.
Para este gran acontecimiento todo ha de estar en revista, y al decir esto no nos referimos únicamente a las fábricas que han de recibir a los visitantes, sino a nuestras propias mentes. Queremos unas mentes preparadas para esa gran revista que Europa nos ha anunciado. Y las tendremos. España nunca defrauda.
https://boletinessecv.es/wp-content/uploads/2025/03/20120511104713.z19650404.pdf